Funcionarios y funcionarias del establecimiento serán asesoradas por un equipo de especialistas e investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Valparaíso y por expertos extranjeros.

 

“Para nosotros esto es un bálsamo en la realidad en que estamos inmersos. La verdad es que la salud mental es un área cada vez más relevante, no solo en los estudiantes, sino que también en nosotros como docentes, en las familias… Entonces poder participar de esta instancia para nosotros es de tremenda utilidad. Vamos a adquirir competencias en el área y vamos a tener quizás un stock de material más técnico. Para nosotros es trascendental estar en este proyecto inédito. Para el cuerpo docente esto es una gran herramienta de actualización”.

Así califica, Diego Barría, encargado de Convivencia Escolar de la Escuela Pablo Neruda, la iniciativa que desde este semestre buscará apoyarlos e ir en ayuda de la salud mental de la comunidad educativa, tan afectada -como en todo el país- desde el retorno a las clases presenciales.

Se trata del proyecto “Construcción participativa y factibilidad de una intervención multicomponente para mejorar el bienestar de niños de educación básica después de la pandemia covid-19” y que permitirá a los funcionarios del establecimiento, ser asesorados y recibir una variada gama de herramientas, por parte de expertos externos, para que sean capaces de identificar y derivar apropiadamente casos donde exista afectación psicológica propiciada, principalmente, por la pandemia.

Para ese fin serán apoyados por expertos de la Universidad de Valparaíso y también extranjeros, en una iniciativa pionera en la zona que logró recibir dineros del  Fondo Nacional de Investigación y Desarrollo en Salud.

Según explica Fanny Leyton, psiquiatra del Hospital Del Salvador, “la potencialidad que tiene esta iniciativa es que primera vez que el área de salud, de psiquiatría infantil, quiere entrara al colegio, con los profesores, para capacitarlos en salud mental infantil. Eso significa que vamos a tener docentes con habilidades diferentes sobre el cómo fomentar el bienestar socioemocional de los niños de educación básica y también aprenderán cómo hacer una primera atención en crisis y cómo poder fomentar el buen desarrollo”.

Explicó que la iniciativa tiene dos vertientes importantes: “Por un lado la alfabetización en salud mental infantil y por otro lado la rearticulación de los colaboradores en salud mental en una estrategia llamada ecobarrio. Dicha estrategia se hizo en otros sectores de Valparaíso y luego hicimos una invitación abierta”.

Los docentes participarán en la construcción del programa a través de talleres, entregando su experiencia en el campo y después de eso se creará una plataforma online para ser replicada en otros colegios.

Ser parte de esta propuesta educativa, con foco en el bienestar psicológico, para la directora del establecimiento, Evelyn Pérez, significa “una gran oportunidad para educarnos sobre las enfermedades que tienen que ver con nuestras emociones, aprender a visibilizar si es que hay alguna problemática y poder replicarlo en otras escuelas”.

“Estamos seguros que vamos a lograr muchas cosas con esto. Estamos en un problemática nacional, en una contingencia en que sabemos que los niños volvieron con muchas dificultades. Ven situaciones de violencia en la casa y después vienen al colegio y esto se observa en los patios, salas o cualquier rincón. Lo tomamos con altas expectativas y ojalá podamos contribuir con un granito de arena a todas las escuela y equipos”.

Ayuda

Para Michelle Botto, asistente de aula en párvulos, “es importante que se incluya a toda la comunidad, porque al final somos todos encargados. Estamos contentos de que se realice este proyecto en la escuela, porque esperamos poder trabajar mejor con los niños, solucionar sus cosas. Ha sido difícil el comportamiento de los niños y apoderados en la vuelta a la presencialidad, apoderados que no están muy presentes y los niños terminan con muchos comportamientos extraños y no sociabilizando con los compañeros”

Coincide con ella la profesora de Castellano, Ninoska Valdés, quien dio un emotivo mensaje en la ceremonia de presentación del proyecto y luego agregó que “esta es una oportunidad maravillosa porque podremos desarrollar aún más el vínculo que tenemos con los estudiantes y poder darles aún más herramientas para apoyarlos. Observamos que los chiquillos están súper carentes de ayuda y nos viene fenomenal esta ayuda”.

Sobre la vuelta a la presencialidad aseguró que “ha sido dura porque los estudiantes están muy violentos con apoderados muy ausentes, entonces ha sido complicado. Estar dentro de la sala para los alumnos está siendo difícil, están inquietos, bulliciosos y cuando salen al patio se observan aún más estas dificultades que vemos día a día”.

“Para nosotros es muy valioso que esto se aplique a las comunidades, porque en la presencialidad nuestras comunidades están muy vulneradas por el contexto en el tema de la interrelación personal, los aspectos socioemocionales y salud mental de nuestros docentes. Esta iniciativa entregará herramientas, instalará capacidades en los equipos para que puedan controlar la convivencia. Hay que conversar, reencontrarnos, lo que queremos es replicar todo este tipo de iniciativas con nuestras comunidades”, comentó Rodrigo Barrientos, subdirector (s) de la Unidad de Apoyo Técnico Pedagógico del SLEP Valparaíso.