Estudió, trabajó en la educación pública y hoy dirige la Escuela Jorge Alessandri Rodríguez, ubicada en el cerro San Roque de Valparaíso. Lleva más de 12 años desempeñándose como docente de aula para tercer y cuarto año básico en las materias de matemáticas y ciencias. Presidenta del Sindicato SUTE, el cual formó junto otros compañeros a su llegada a la Escuela, levantando como principal causa, la defensa irrestricta a lo derechos laborales de las y los trabajadores y además han levantado una propuesta pedagógica, definiendo que un sindicato, sobre todo en el tema de educación, no solamente se avoca a los temas contractuales, salariales y derechos, sino también, tiene la responsabilidad de formar a los trabajadores y trabajadoras en la idea de la conciencia del rol que juegan en la sociedad.

«Para mí gusto es un rol transformador, tenemos esa capacidad de llegar a transformar, pero también a través de una propuesta pedagógica, entonces desde hace años que venimos trabajando en esta propuesta, incluso que se levanta desde el sindicato, es la que hacemos y realizamos en la Escuela, que es el trabajo, a través de centros de interés, el trabajo del vínculo y precisamente por una mirada crítica a la sociedad en la que vivimos, de mucho individualismo, de mucha desvinculación y por lo tanto lo que nosotros queremos hacer, si queremos transformar una sociedad tan individualista, como ésta, tenemos que empezar por la Escuela, generando todas las acciones posibles al interior de nuestro establecimiento, por ello tenemos el sello afectivo, para vincularnos y vincular a la comunidad, y cuando esto existe, se trabaja en conjunto para un fin común, que es la educación pública», explicó, Ingrid Altamirano, Presidenta del SUTE y Directora (s) de la Escuela Alessandri.

Quisimos conocer su historia, desafíos y propósito dirigiendo la Escuela, que tiene más de 90 años de historia entregando educación en el cerro porteño.

Entrevista:

¿Cuándo comenzó su historia con la Educación Pública?

Desde siempre, como estudiante y docente. Como docente llegué el año 2008 a trabajar, a la, escuela Jorge Alessandri de San Roque. Después de 13 años en una pequeña escuela de Quilpué.

¿Fue hija (estudiante) de la educación pública?

Desde siempre, primero en Los Vilos, cuarta región, mi enseñanza básica y media. Escuela y liceo público. Luego Universidad de Playa Ancha de Ciencias de la Educación, donde cursé mis estudios superiores.

¿Antes de ser directora qué rol ocupaba y cómo fue esa experiencia?

Siempre he sido profesora de aula, trabajando 12 años en el nivel de tercer y cuarto año básico, a cargo de matemáticas y ciencias. Además, he sido desde el año 2010 quien ha colaborado con el Proyecto Educativo, a través, del cargo Apoyo técnico pedagógico, realizando propuesta de organización, coordinación y planificación del proyecto de mejoramiento educativo, así, como su seguimiento en los impactos a los y las estudiantes. La experiencia ha sido de crecimiento y liderazgo pedagógico, para llevar a cabo un proyecto educativo.

¿Qué desafíos tiene hoy como directora del establecimiento?

Primero, retomar las acciones que, como comunidad escolar, venimos trabajando hace 12 años, interrumpido por Pandemia. Para esto generar los equipos de trabajo que den curso al trabajo articulado. Otorgar los mejores espacios para el proceso pedagógico y la atención de los y las estudiantes. Gestionar los recursos materiales, tanto pedagógicos, sanitarios y de infraestructura, que faciliten el proceso de aprendizaje y de seguridad en esta tarea. Por último, que toda esta gestión tenga un real impacto en la Trayectoria escolar de niños y niñas.

Si le preguntáramos en cinco años más ¿cómo le gustaría que recordaran su sello a la cabeza de su establecimiento?

El sello de la escuela se basa en la afectividad para ser efectivos, y eso se traduce en que las acciones de un Proyecto Educativo deben estar enfocadas en atender de forma integral, a cada niño o niña que está o que llega a nuestra escuela, otorgar las atenciones necesarias según lo requiera cada uno o una. El trabajo de una escuela, no sólo se traduce en contenidos y habilidades de un currículum extenso y sin vínculo. En general somos una sociedad que genera pocos vínculos entre humanos, entre personas. Quizás el principio básico de este proyecto de mejoramiento educativo. La generación de vínculos, ocupando la metodología de proyecto en base a centros de interés mensuales, donde se garantiza el trabajo en desarrollo personal, autoestima, hábitos y valores. En mi percepción lo más importante en el proceso de formación de niños y niñas en un espacio educativo o escuela. Eso sería lo que me gustaría lograr y que recordaran.

¿Qué le diría a los Padres, Madres y Apoderados de su establecimiento?

Para nuestro proyecto son fundamentales, así como para sus hijos e hijas, apoyarlos en estas primeras etapas de desarrollo, son cruciales para su futuro.